Un cambio «de discurso y de estrategia» que, según el dirigente socialista, será la única forma, además, de que Mariano Rajoy, Angel Acebes y Eduardo Zaplana «tengan futuro».
José Blanco clausuró en el día de ayer en la localidad de Baracaldo (Vizcaya) el Congreso Extraordinario de las Juventudes Socialistas y en su intervención señaló que tras el alto el fuego de la banda terrorista ETA se abren «tiempos de esperanza, de paz» y que «lo mejor que puede hacerse» para contribuir a que este proceso sea un éxito es «no estar todo el día hablando de él, dejar que se desarrolle por su cauce natural sin que cada uno quiera forzar la posición para obtener la fotografía en la que salga más favorecido».
Pero previamente, rindió «un homenaje muy especial» a las víctimas y ensalzó la labor de los socialistas vascos que «nunca han esquivado el camino de la defensa de la libertad y de la dignidad de la democracia ante la infamia terrorista».
También reclamó unidad de las fuerzas políticas para lograr el fin de la violencia y pidió especialmente la colaboración del Partido Popular para que la fuerza de los dos grandes partidos estatales empuje el proceso.
Dirigente popular
Por su parte, la secretaria de Política Local y Autonómica del Partido Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, emplazó también en el día de ayer al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido a actuar «con todos los elementos que le da el Estado de Derecho» contra el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, por participar en la manifestación de colectivos aberztales celebrada en San Sebastián.
La dirigente popular denunció que esa marcha fue convocada para protestar por el acto que Batasuna quería celebrar y que fue prohibido por el juez Grande-Marlaska.