Quienes afirman que «España se rompe» porque la Generalitat de Cataluña podría acabar participando en la gestión del aeropuerto barcelonés de El Prat y los que aseguran que estamos a punto de perder nuestra soberanía energética, amenazada por la OPA de E.On sobre Endesa, deberían reflexionar sobre el significado de la opa que acaba de lanzar la compañía española Ferrovial sobre la británica BBA Group, el mayor operador de aeropuertos del mundo, por 12.000 millones de euros. Si fructifica, la constructora española, que está dispuesta a reinvertir los grandes beneficios obtenidos durante el boom inmobiliario, controlará el aeropuerto de Bristol y gestionará los de Heathrow y Gatwick en Londres. La OPA es ulterior a otras grandes operaciones españolas en Reino Unido: Telefónica compró O2, la mayor operadora de telefonía móvil de Reino Unido, por 25.700 millones de euros.