El Gobierno riojano plantea una ley antitabaco que sea permisiva en banquetes de boda y celebraciones
El Ejecutivo propone habilitar zonas de fumadores en cafeterías de centros de trabajo con más de 100 metros El borrador del decreto que desarrolla la Ley nacional, abierto a alegaciones
El Gobierno regional ha hecho público el borrador del decreto llamado a desarrollar en la Comunidad riojana la Ley nacional antitabaco. Como principal novedad, el texto plantea la posibilidad de permitir «con carácter excepcional» el consumo de tabaco sólo durante la celebración de actos conmemorativos, institucionales o análogos.
En otras palabras menos técnicas: de prosperar este punto, se podrá encender un pitillo o consumir puros libremente en La Rioja durante las bodas, bautizos, comuniones y otro tipo de banquetes particulares sin necesidad de que el establecimiento habilite una zona específica para ello como marca inicialmente la normativa nacional. La propuesta se ciñe a locales con una superficie inferior a cien metros cuadrados. Los restaurantes y centros de celebración que superen estas dimensiones deberían ajustarse a lo dispuesto por el Ministerio y hacer una separación específica de espacio sin humos.
La cuestión, en cualquier caso, responde a una de las inquietudes expresadas con más fuerza por los detractores de la Ley y sigue la línea argumental mantenida en otras comunidades como Madrid que «atenúan» algunos de los frentes más severos y restrictivos de la norma articulada por el Ministerio de Sanidad.
En el trabajo
No es ésta la única nota que diferencia el borrador esbozado por La Rioja con respecto a la norma estatal. Respecto a lo centros de trabajo, donde los empleados ahora deben salir a la calle cada vez que quieren consumir un cigarrillo, se contempla una cierta flexibilidad. Así, en los bares, cafeterías y establecimientos asimilados con una superficie útil destinada a clientes o visitantes superior a cien metros cuadrados podrían habilitarse zonas destinadas a fumadores.
¿A quién alcanza esta medida? En Madrid, donde se contempla un régimen similar, la coyuntura afectaría a buena parte de las grandes empresas que disponen dentro de sus dependencias de cafeterías de grandes dimensiones para dar servicio a sus empleados. El abanico en La Rioja se limita enormemente. A primera vista, los bares ubicado dentro del Ayuntamiento de Logroño o Riojafórum responderían a estas características.
El documento subraya explícitamente que esta excepción no sería aplicable en los hospitales del Seris ni en los centros educativos públicos o concertados. La prohibición aquí también es total.
Separación
El anteproyecto riojano marca que en los locales donde se habiliten áreas de fumadores deberán instalarse los mecanismos de extracción de humos.
No obstante, también aquí se amortiguan las restricciones nacionales y se propone que «la separación física del resto de las dependencias no requerirá compartimentos estanco» siempre que se cumplan los requisitos exigidos en la normativa nacional. «Deberá garantizarse en todo caso con los medios adecuados», matiza el borrador, «la no salida al exterior de humos ni olores que puedan contaminar las zonas del resto de establecimientos».