Cada nuevo proceso de investigación o trabajo desde los campos de la cultura, la ciencia, la historia, la lengua, la religión o la filosofía, por poner algunos ejemplos, arroja nuevos elementos para su evaluación.
Algo de eso ha ocurrido en torno al reciente estudio de las biblias romanceadas que ha coordinado Claudio García-Turza para la Fundación San Millán.
El padre Juan Bautista Olarte, bibliotecario del monasterio, un estudioso que es fuente obligatoria de San Millán, ponía ayer un ejemplo más. «La primera traducción de la Biblia al romance, dijo durante la firma del convenio, puede ser riojana. La Biblia es de mediados del siglo XIII y se encuentra en El Escorial».
La biblioteca del monasterio de San Millán guarda más de mil años de historia. El documento más antiguo es una copia que procede del año 759.