El Villarreal no para de crecer. Frente al Inter de Milán el equipo castellonense firmó una nueva gesta en Europa, en esta caso de proporciones enormes, al clasificarse por primera vez en sus 83 años de historia para las semifinales de la Liga de Campeones. El modesto debutante ya es uno de los cuatro mejores equipos de Europa, después de remontar la eliminatoria ante el experto y teóricamente poderoso conjunto italiano, que tuvo que rendirse ante el fútbol del novato español. Liderado por el genial Riquelme, el equipo dirigido por Manuel Pellegrini dio en la segunda parte una lección a un triste Inter, que llegó al Madrigal pensando sólo en defender el 2-1 de la ida y lo pagó.