Marta y Álvaro, con síndrome de Down, se incorporan a la plantilla municipal
Con impecable uniforme, muchas ganas de demostrar lo que valen y no pocos nervios, Álvaro y Marta acudieron en la mañana de ayer a su primera cita laboral. No sólo se estrenaban en el mercado de trabajo, sino que también lo hacían en un entorno que, de entrada, intimida: el Ayuntamiento de Logroño.
Durante un año, en principio prorrogable, estos dos jóvenes desarrollarán labores de apoyo a los conserjes de Alcaldía y también echarán una mano en la unidad de Participación Ciudadana. Lo harán en jornada de lunes a viernes, de 9 a 13 horas.
Su ilusionante contrato es fruto del primer convenio de colaboración entre el Consistorio y la Asociación Riojana de Síndrome de Down (Arsido), «con el afán de favorecer la accesibilidad laboral de las personas con discapacidad, la no discriminación y la igualdad de oportunidades», recordó la concejala de Atención a las Personas, Mariam Ferrer. Precisamente la edil fue la anfitriona en esta primera jornada laboral de Álvaro (20 años) y de Marta (18 años). Con ellos recorrió las dependencias municipales, recreándose en aquellos lugares donde estos jóvenes con síndrome de Down desarrollarán su actividad. También les acompañó Maite Cojo, de Arsido, quien habló en nombre de los protagonistas, un tanto desconcertados y nerviosos como para enfrentarse a la prensa. «Son dos chavales muy alegres, con muchas ganas de empezar a trabajar y con los mismos intereses y aficiones que cualquiera», comentó.
Álvaro y Marta, quienes pasaron un proceso de selección para desarrollar este trabajo, tienen ya ganas de conocer al alcalde, si bien ayer sus agendas no llegaron a coincidir. De entrada conocieron a sus nuevos compañeros.