MIGUEL SANZ | PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE NAVARRA
«Si perdemos a los santos, nos queda la base: la amistad entre La Rioja y Navarra»
«Aprended de los de Corella: si se pierde lo de arriba, siempre queda lo de abajo -recuperó el presidente navarro del refranero de su pueblo-. Por lo tanto, si perdemos a los santos, siempre nos queda lo de abajo, la base, la amistad». Con esta aplaudida frase, Miguel Sanz agradeció el homenaje dedicado con la distinción del Virrey del Ajo Asado 2006 a la hermandad de los pueblos riojano y navarro.
«Todos los proyectos que tienden a unir son positivos», subrayó el presidente navarro, en un discurso en el que rechazó que «las especifidades de cada territorio español sirvan para desunir». «Los proyectos deben entenderse desde la unión, la colaboración y la solidaridad, sin las que es imposible caminar para dos comunidades pequeñas como La Rioja y Navarra», afirmó Sanz abogando por un «proyecto nacional». En esa colaboración tendida, Sanz ofreció su apoyo a las iniciativas riojanas.
Y en cuanto al ajo, Miguel Sanz recordó que, en su Corella natal, la blasonada Casa de las Cadenas fue sede del primer Borbón, Felipe V, pues a ella acudió su segunda mujer, Isabel de Farnesio, en busca de mejor salud gracias al clima ribereño y a las propiedades de uno de sus productos típicos, el ajo.