De Brasil a Mongolia, pasando por África
Cada vez que la Luna nueva pasa entre el Sol y la Tierra se produce un eclipse solar, algo relativamente frecuente. Es pura casualidad que el tamaño relativo de la Luna y del Sol sean (parezcan) aproximadamente iguales. El Sol es en realidad 400 veces más grande que la Luna, pero está 400 veces más lejos. Como nuestro planeta rota y la Luna se mueve, la sombra lunar traza un camino curvo sobre la Tierra. Cuando la sombra llega a nuestro suelo, es 'muy pequeña', alcanzando un máximo de 270 Km de ancho y por ese motivo, los eclipses de Sol sólo se pueden observar desde lugares muy concretos.
Esa franja de sombra llamada umbra está flanqueada por dos franjas de penumbra en las que el eclipse se ve parcialmente, como ayer ocurrió en España y La Rioja. En ciudades como Zaragoza, Valencia o Málaga la luminosidad descendió algo más que en Logroño, hasta el 32% de Barcelona, debido a encontrarse más próximas a la franja de plenitud del eclipse.
El eclipse total se vio por primera vez en Brasil a las 10,36, hora peninsular española, y a continuación avanzó hacia el noroeste, atravesando el Océano Atlántico y África desde el Golfo hasta el Mediterráneo, para finalizar en Asia central, al norte de Mongolia poco más de tres horas después.
Poco tiempo que dio para muchas historias. En Nigeria muchas personas se ocultaron en sus casas ante un fenómeno «satánico». En Libia, turistas y científicos acudieron a campamentos montados en pleno desierto a unos 2.000 kilómetros al sur de Trípoli. También As Sallum, en Egipto, albergó equipos de astrónomos que ofrecieron imágenes en directo a todo el mundo (las que se vieron en la Casa de las Ciencias de Logroño).
La NASA emitió desde la localidad turca de Side, en la costa del mar Negro. En Niksar, al noreste del país, los habitantes temieron un terremoto, como ocurrió tras el eclipse de 1999, y abandonaron sus casas. Los habitantes de Grozni, en Chechenia, lo celebraron disparando al aire. Mientras, una expedición internacional de montañeros escaló el Elbrus, en Kabardino-Balkaria, para contemplar el fenómeno.
La sombra de la Luna abandonó la Tierra entre Mongolia e Irkutsk, a orillas del lago Baikal. No volverá a haber un eclipse hasta agosto de 2008, pero en España tendremos que esperar hasta el 12 de agosto del 2026 y el 2 de agosto del 2027.