«El pueblo ha elegido los ideales y a la gente que integró la coalición naranja. El pueblo ha elegido a su primer ministro», dijo Timoshenko tras conocer los primeros resultados, que situaban a su bloque como segundo partido más votado, por detrás de la fuerza de Yanukóvich pero por delante de la del presidente ucraniano, Víctor Yúshenko. Las apuestas en estos comicios son muy elevadas, pues según la reforma que entró en vigor a comienzos de año, el primer ministro será elegido por el Parlamento, no dependerá del presidente del país y responderá de su gestión solo ante los diputados. Timoshenko restó importancia a la victoria formal del Partido de las Regiones, al señalar que éste carece de aliados para formar una coalición gobernante.