El desagrado que producen a Carod-Rovira la insuficiencia del Estatuto y los «cuernos» que Zapatero le puso con Mas está a punto de ceder a la ambición política de continuar gobernando la Generalitat en el seno del «tripartito». El líder de ERC, que auspició el 'no' en la Comisión Constitucional, está recapacitando y ya ha descartado que ésta sea también la posición de su partido en el referéndum. El cambio se apoyaría en la oferta de ceder a la Generalitat los puertos y aeropuertos mediante sendas leyes orgánicas y por la vía del artículo 150.2 de la Constitución, efectuada por Montilla. Gracias a esta cesión, muy matizada en el caso de El Prat, Carod-Rovira proyecta abstenerse en el Senado, y todo indica que la abstención podría trocarse en afirmación en el referéndum... De este modo, Maragall podría salvar el gobierno de la Generalitat.