¿Todas?... No. La Vuelta Ciclista a La Rioja resiste y se mantiene, todavía, como una carrera 'irreductible' a la presión de la Unión Ciclista Internacional y su globalización en el circuito europeo.
Y ayer, un año más, y va para cumplir su cuadragesimosexta edición, se presentó el recorrido de la Vuelta a La Rioja 2006, con un presupuesto de alrededor de 200.000 euros, de los que 35.000 se quedan para premiar a los mejores ciclistas y el resto para pagar todo lo que conlleva esta organización, y también, para ir amortizando la deuda que tiene el propio Club Ciclista Logroñés, que equivale a una ronda entera y que tiene que ir abonando poco a poco.
El caso es que ayer, el 'jefe de la aldea', Francisco Iglesias, y el 'druida', Marcos Moreno, que es el que da la fuerza necesaria a base de subvención 'mágica', presentaron esta nueva edición de la Vuelta, que va a celebrarse durante los días 21, 22 y 23 de este próximo mes de abril y que recupera dos altos siempre importantes en la ronda, como son la llegada al alto de la Cruz de la Demanda y el paso por el Alto de La Herrera, siempre temible y siempre incierto.
Organización y trabajo
Marcos Moreno, director general de Deportes, indicó que el Gobierno de La Rioja «seguirá apoyando a la Vuelta, sabiendo que es un modelo de organización, -con la valoración de 97 puntos sobre 100 por la propia UCI-, y que sigue siendo un proyecto interesante, dando a conocer toda la Comunidad».
Y Francisco Iglesias desveló varias modificaciones en el propio Club, en las infraestructuras y el mantenimiento del trabajo puro y duro para sacar adelante la ronda cuando cada día es más difícil conseguirlo.
Agradeció el apoyo de todos cuantos hacen posible que la ronda llegue a su final feliz cada año e indicó que «no podemos competir en cuanto a nombres, con otras pruebas más importantes, pero seguro que quienes vengan a La Rioja darán que hablar en un futuro no lejano, como ya lo están haciendo los últimos vencedores de nuestra ronda».
Tres días, tres alternativas
Y lo que es la carrera en sí, tendrá tres días, con tres alternativas diferentes y unos recorridos acordes a lo que es el ciclismo actual, siempre por debajo de los 165 kilómetros en cada jornada.
El día 21, viernes, se celebrará la etapa Calahorra-Calahorra, con 162 kilómetros y el ascenso al alto de Fitero (3ª) y las Tres Tetas (3ª), una etapa ideal para los rodadores y en la que el viento será protagonista sin lugar a dudas.
El día 22, sábado, con salida en Logroño y 164 kilómetros de camino, los Cameros y la Sierra de la Demanda son los protagonistas, porque se sube Peña Hincada (2ª) desde Ortigosa y se llegará a la Cruz de la Demanda (1ª) (Cima Félix Iglesias), aunque dijo Iglesias que «si hubiera problemas por la climatología,terminaríamos en Valdezcaray,».
Y el día 23, domingo, lucha, pelea y esfuerzo final por La Rioja Alta, -con salida y llegada en Logroño y 148 kilómetros de recorrido-, con paso por el alto mítico de La Herrera (1ª), siempre intenso y siempre durísimo, para regresar a Logroño por el alto de Bernedo (2ª), y finalizar en la Avenida de La Paz, junto a Plaza del Ayuntamiento.