El consejero de Salud, Pedro Soto, presentó hoy esta unidad integral, junto al gerente de la Fundación Rioja Salud, Javier Ureña; el director de Radioncología de esta Fundación, Gustavo Sola; el arquitecto del CIBIR, Javier Reguart; el director de Varian para España y Portugal, Adolfo Carvajal; y la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer en La Rioja, Divina López.
Soto, en un encuentro informativo, añadió que esta unidad, que será la primera que incorpore esta alta tecnología en un centro público de España y que será "la estrella y el núcleo duro del CIBIR", acogerá dos aceleradores lineales de alta conformación y dosis con imagen guiada, aunque habrá sitio para ubicar un tercero si la demanda, en un futuro, lo requiriera.
Los dos aceleradores, que sustituirán a la bomba de cobalto actualmente en funcionamiento en el Hospital de La Rioja, se completara con un simulador TAC y un sistema de planificación 3D, que permitirán "una perfecta definición de la localización del tumor y reforzarán la precisión y eficacia del tratamiento", subrayó.
Sola afirmó que la puesta en marcha de esta unidad de excelencia, que será referencia para otros países, supondrá que será una excepción las personas que tengan que salir de La Rioja para recibir un tratamiento oncológico de estas características.
Aludió a que la unidad integrada permitirá un mayor control de la enfermedad, lo que, a su vez, implica que disminuyan las posibilidades de que aparezca metástasis, y una mayor supervivencia global; además de que influirá en la reducción de los efectos secundarios y en las secuelas del tratamiento radioterápico, lo que proporcionará una mejor calidad de vida al paciente.
Esta unidad, formada por veinte profesionales que dependerá de la Fundación Rioja Salud y con una dotación tecnológica especializada, aplicará tratamientos de máxima calidad a casi mil pacientes anuales y se podrán evitar unos 225 desplazamientos al año a centros de otras comunidades.
La oncología radioterápica ocupará 1.823 metros cuadrados en la planta sótano del CIBIR, edificio que, según Reguart, se configura para ayudar al paciente a enfrentarse a lo desconocido y al sentimiento de soledad que suele tener cuando acude a recibir este tipo de tratamientos.
Por ello, el edificio, dentro del concepto de que "el entorno ayuda a sanar", permitirá "no tener la sensación de que se está en un hospital, sino en una galería comercial o en una exposición", ya que se tratará de "minimizar el impacto emocional que estos tratamientos general", puntualizó.
El arquitecto subrayó que el edificio, en el que también se "humanizarán" los techos y en el que destacará la luz, ofrecerá al paciente "una sensación de serenidad y de acompañamiento" a través de determinados colores, olores y materiales, con un diseño de espacios y circulaciones orientado al enfermo.
La situación "estratégica" del CIBIR, conectado a nivel físico, ya que permitirá el acceso de pacientes encamados desde el nuevo Hospital San Pedro; como informático, con integración en la historia clínica electrónica, beneficiará más a estos pacientes porque el tratamiento de las enfermedades oncológicas requiere un enfoque multidisciplinar y se unificarán la práctica clínica, la investigación y la aplicación de la alta tecnología.
Ureña resaltó que el Gobierno riojano invertirá en este caso unos 5,5 millones de euros en equipamiento de alta tecnología para el tratamiento del cáncer, con el fin de acercar a los pacientes de la región tratamientos oncológicos altamente complejos; y dijo que la instalación de los aceleradores se iniciará en septiembre próximo.
Divina López agradeció el esfuerzo realizado para que esta unidad integrada de radioterapia sea una realidad en un futuro cercano, que se convertirá en un "arma grande" para combatir esta enfermedad.
Carvajal resaltó que la tecnología que se instalará en esta unidad es del siglo XXI y dijo que Varian facilitará la actualización permanente de los equipos y la formación continua de los profesionales.