Muñoz explicó que el 93 por ciento del importe recaudado el pasado ejercicio se deriva de actuaciones sobre el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, mientras que el 7 por ciento restante corresponde al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Recordó que estas acciones se engloban dentro de los Planes de Control que la Dirección General de Tributos de la Consejería de Hacienda ejecuta cada año para luchar contra el fraude fiscal.
Informó también de que estos planes anuales se han visto reforzados, año a año, con un número mayor de líneas de control del fraude fiscal, para poder mantener y reforzar los beneficios fiscales que el Gobierno de La Rioja ha puesto en marcha, dijo, de forma pionera en el ejercicio de su capacidad normativa.
Agregó que los impuestos cedidos sobre los que el Ejecutivo riojano ejerce su capacidad inspectora tienen la particularidad de que no son impuestos periódicos como los grandes impuestos que gestiona el Estado (IRPF, IVA y Sociedades), por lo que no existe una base estimada de contribuyentes, sino que todo ciudadano en principio es potencialmente contribuyente.
De este modo, informó de que la Dirección General de Tributos detecta los posibles incumplimientos de forma masiva, mediante controles extensivos (que se realizan de forma sistemática), y de forma individualizada, a través de controles selectivos que se realizan en función de las líneas prioritarias de acción y nivel de riesgo recogidos en los planes anuales.
Respecto a los controles extensivos, explicó que en el ejercicio 2005 se revisaron 28.000 protocolos notariales (escrituras) de los impuestos de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados de los que se liquidaron 137.188 euros derivados de 63 actuaciones entre requerimientos y citaciones.
Esta cuantía, agregó, supone un 139 por ciento más que el año anterior en el que se realizaron 54 actuaciones de 24.000 protocolos.
Dijo que también se hicieron controles extensivos en el Impuesto de Patrimonio con el cruce del fichero facilitado por la Agencia Tributaria, del que se obtiene la relación de posibles contribuyentes que estando sujetos no han presentado declaración por este impuesto.
En este contexto, informó de que se revisaron 407 registros (contribuyentes), que generaron un listado de 148 requerimientos derivados de la falta de presentación de 313 declaraciones-autoliquidaciones por 195.291 euros, un 20,5 por ciento menos que el año anterior a pesar de haberse realizado 52 requerimientos y 63 declaraciones-autoliquidaciones más.
En lo que se refiere a los controles selectivos, el consejero explicó que tuvieron carácter prioritario las líneas de actuación referidas por un lado al sector inmobiliario y las relacionadas con los beneficios fiscales establecidos por el Gobierno riojano.
En total, las actuaciones realizadas en el 2005 por este tipo de método afectaron a 298 contribuyentes, tanto particulares como empresarios.
Acerca de las comprobaciones fiscales conjuntas con la Agencia Tributaria, Muñoz destacó la lucha contra el efecto frontera que supone el distinto régimen fiscal de los territorios forales.
De este modo, recordó que se tramitan expedientes relacionados con domicilios fiscales ficticios.
Muñoz recalcó también que se han remitido 4 diligencias de colaboración que afectan a 117 contribuyentes en materia de IRPF.
Agregó que las nuevas tecnologías han evitado hasta la fecha 5.775 desplazamientos a los ciudadanos gracias a la colaboración entre las dos administraciones tributarias a fin de conseguir certificados de estar al corriente de sus obligaciones tributarias.
El consejero valoró "el alto grado" de cumplimiento de los contribuyentes con sus obligaciones fiscales en lo que se refiere a los tributos cedidos y dijo que, también es fruto, de la actuación de los servicios de Inspección.
Respecto a la reforma del IRPF, planteada por el Gobierno central, Muñoz dijo, entre otros aspectos, que "más que una reforma, se trata de retoques de este impuesto, que a poco conducen".