Un feto de cabra genéticamente modificado por un equipo de científicos en una investigación, cuyos resultados acaban de publicarse, ha demostrado menores niveles del prión causante de la enfermedad de 'las vacas locas'. Los investigadores, cuya investigación aparece en el último número de la revista PNAS, recurrieron para sus trabajos de manipulación genética al uso de una técnica para «silenciar» genes llamada interferencia de ácido ribonucleico. Aunque la ingeniería genética se está utilizando para el diseño de ratones de investigación, las manipulaciones genéticas resultan complicadas o incluso imposibles, sin embargo, con especies domésticas de mayor tamaño. El equipo de investigadores pertenece al Departamento de Fisiología Veterinaria de la Universidad A&M de Texas./EFE