Siete empleados, a Alcalá
Han tenido que dejar su tierra, pero por lo menos, tienen trabajo. Siete obreros de la fábrica de Electrolux en Fuenmayor decidieron finalmente aceptar una de las propuestas de la empresa y trasladarse a la factoría que la multinacional posee en Alcalá de Henares (Madrid). Comenzaron a trabajar el 4 de enero, justo después de concluir las vacaciones de Navidad.
En realidad, según relatan los sindicatos, fueron nueve empleados los que, en un principio, pretendieron ir a Alcalá. Pero uno de ellos renunció sin ni siquiera ir y otro visitó la fábrica madrileña y entonces se echó atrás.
Electrolux ha facilitado, económica y laboralmente, el traslado de estos siete trabajadores. Por un lado, ofreció 17.000 euros brutos a percibir en tres años como ayuda a la mudanza y al alquiler. El nuevo contrato de trabajo respetó las condiciones salariales de la fábrica de Fuenmayor. Y por último, la empresa se comprometió a contratar a un familiar directo del obrero desplazado.
El secretario del comité de empresa, Pablo Sariego, contactó con uno de estos trabajadores. «Me dijo que el ambiente en la fábrica de Alcalá era bueno y que las cosas les iban bien», subraya Sariego.
Las cosas, sin embargo, pintan peor en La Rioja. Los representantes de los trabajadores se preguntan qué ha sido de las promesas de recolocar a los empleados de la fábrica antes de seis meses.