Allí se ubicará la Unidad de Recaudación Ejecutiva, los servicios de información de Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y un centro de atención a pensionistas.
Así lo afirmó el secretario de estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, quien acudió hoy a visitar los primeros trabajos que se están realizando en este inmueble del siglo XVI, unas catas arqueológicas en el subsuelo previas a la propia rehabilitación.
Granado estuvo acompañado en la visita del delegado del Gobierno en La Rioja, José Antonio Ulecia, del secretario general del PSOE, Francisco Martínez Aldama y de otros cargos de esta formación, como el senador José Ignacio Pérez o el portavoz municipal, Tomás Santos.
La obras de rehabilitación del Palacio de Monesterio, el único edificio civil de carácter renacentista que pervive en Logroño, tendrán un coste de 3,18 millones de euros y tienen un plazo previsto de finalización de veinte meses.
"El plazo se podría acortar, siempre que no se encuentren restos arqueológicos que obliguen a modificar el proyecto", afirmó Granado.
El secretario de estado de la Seguridad Social incidió en que el trasiego de personas contribuirá a dotar de mayor vida al Casco Antiguo de la ciudad, a la vez que la rehabilitación del edificio servirá para la mejora del conjunto histórico de Logroño.
El Palacio de Monesterio, reformado a lo largo del siglo XVIII como residencia particular de unos marqueses y al que se han ido añadiendo con el paso de los tiempos otros edificios anexos, está ubicado entre las calles Herrerías y San Bartolomé, pared con pared con la iglesia del mismo nombre.
El edificio, que cuenta con una protección de Grado 1, tiene una superficie total de casi 3.000 metros cuadrados, distribuidos en planta baja (770), entreplanta (660), primer piso (730) y segundo (530).
Los arquitectos redactores del proyecto, Pepe Garrido y Noemí Grijalba, han propuesto, además, un nuevo sótano de 225 metros cuadrados y otro espacio situado en la entrecubierta.
Las obras permitirán recuperar la fachada, que se encuentra muy deteriorada y que se mantendrá en su totalidad.
Además, se van mejorar el estado de los muros, los sillares, el enrejado y las ventanas, sin perder la configuración volumétrica original.
También se conservará el pequeño patio del edificio, con su brocal y su pozo, actualmente cegado por la cantidad de escombros y basura acumulados en su interior.
Otro elemento a recuperar será la escalera que une la planta baja y la entreplanta, a la que se añadirá una nueva escalera en la parte central.
El Palacio de Monesterio albergó, a lo largo del pasado siglo, una alpargatería, un taller de biselado de cristales y una tienda de estucos en sus bajos.
En la entreplanta se instaló la sede de diversas organizaciones, como el Círculo Católico Obrero.
En los pisos superiores llegó a tener 16 viviendas de pequeño tamaño, algunas de las cuales todavía conservan sus cocinas de carbón, sus diminutos servicios, parte de su mobiliario y probablemente la solería original de cuando se reformó por primera vez.
También se conservan las vigas originales de madera que se van intentar recuperar, aunque todo dependerá de su estado, el cual no se analizará hasta que se eliminen los elementos sobrantes carentes de valor.
El Palacio de Monesterio, que dejó de estar habitado hacia mediados de los años setenta, fue adquirido en 1990 por la Cámara de Comercio de La Rioja para ubicar allí su sede, pero en 1994 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Logroño, mediante la permuta de una parcela en Siete Infantes.
El Consistorio lo cedió a la Tesorería de la Seguridad Social en 1997, después de que fructificarán los primeros contactos que había habido entre ambos para este fin, y que se remontan a 1992, según relataron los responsables de la Delegación del Gobierno
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Cuando este edificio esté recuperado, las actuales dependencias de la Tesorería de la Seguridad Social en la calle Sagasta se dedicarán a la gestión interna y a otros trámites diferentes de los anteriormente mencionados.