El líder de la oposición, Mariano Rajoy, aparcó ayer, por el momento, sus exigencias para que el Gobierno dé cuenta de los detalles que se conocen del sumario de los atentados del 11-M y, en declaraciones a los periodistas en Bilbao, se dio por satisfecho con las explicaciones ofrecidas por la Fiscalía General del Estado sobre el control al que estuvo sometida la mochila-bomba recuperada de la estación de El Pozo sin que hiciera explosión y su validez como prueba de cargo contra los principales sospechosos de perpetrar aquella masacre.