FER, UGT y CCOO critican al Gobierno por impulsar una «guerra» con Fomento que perjudica a La Rioja
Sindicatos y patronal urgen de nuevo un frente político y social común para pelear por la agilización de obras «Los retrasos son responsabilidad de todos», advierten
Sindicatos y patronal riojanos instaron ayer de nuevo a los políticos y al Gobierno de La Rioja a intentar consensuar un frente riojano común ante el Ministerio de Fomento que pelee y presione para acelerar los plazos de las principales infraestructuras. Según advirtieron, mantener «una situación de enfrentamiento, una guerra, no beneficia a los riojanos». «Sólo si somos capaces de hacer llegar una postura conjunta podremos obtener alguna ventaja frente a otras autonomías».
Julián Doménech (FER), Carmelo Cabezón (UGT) y Carlos Ollero (CCOO) juzgaron «positiva» la reunión que las tres organizaciones mantuvieron el pasado día 2 con el secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán. Un encuentro de tres horas «profuso», que supuso «una gran oportunidad para trasladar nuestras demandas directamente».
Les satisfizo, por ejemplo, «el interés del Ministerio por La Rioja, incluyéndola dentro de los grandes ejes de comunicaciones», si bien admitieron sus «quejas» tanto por la negativa de Fomento a liberar la AP-68 -«ni siquiera durante las obras del desdoblamiento de la N-232», revelaron- como por la posibilidad de rebajar sustancialmente los plazos de ejecución previstos en los distintos proyectos.
Ahora bien, pese a todo, los agentes riojanos volvieron de Madrid con el pálpito de que todavía existe «una posibilidad de seguir avanzando», aunque ello dependerá en buena parte de que se depongan lo que Doménech llegó a calificar como «posturas destempladas y salvajes». «De nada sirve, y además no sería justo -advirtió el dirigente empresarial- venir de Madrid echando coces. Aquí hay una guerra que hemos querido soslayar, y que en nada beneficia a los riojanos».
En todo caso, denunció, la situación actual no es más que reflejo de «lo que hemos heredado del pasado y si no hay una reducción de los plazos mayor es responsabilidad tanto del Gobierno actual como de los anteriores». «Y yo quise entender en la reunión con Morlán que los pecados suelen salir tarde o temprano», confesó Doménech.