Los ataques más mortíferos ocurrieron en Falluja, a 50 kilómetros de Bagdad, donde cinco policías murieron y seis civiles resultaron heridos cuando un coche bomba conducido por un suicida hizo explosión al paso de una patrulla militar iraquí-estadounidense en la entrada este de la ciudad.
Otros seis iraquíes fallecieron cuando varios cohetes cayeron en diferentes puntos de Falluja. Otros cuatro iraquíes perdieron la vida en cuatro explosiones en las ciudades de Samarrá y Tikrit. En Bagdad, otro militar iraquí murió y tres más se encuentran heridos por la explosión de un coche bomba.
Además, un ataque con bomba incendió un tanque norteamericano en Bagdad, según fuentes policiales que no precisaron si hubo víctimas militares.