Los funcionarios del Seris denuncian que se les cierra el acceso a la promoción
El colectivo, antiguos empleados de Salud, lo forman 350 personas CSIF y CESM estudian protestas
El sector de sanidad de CSI-CSIF y el sindicato médico CESM denunciaron ayer «el callejón sin salida» al que la política sanitaria de la Administración regional está llevando a los funcionarios del Servicio Riojano de Salud, es decir, al personal de la Comunidad Autónoma que asumió el Seris tras su constitución con las transferencias sanitarias.
El delegado del CSI-CSIF Ángel Laspeñas denunció que las acciones del Gobierno riojano van encaminadas a «hacernos desaparecer» y llegó a mostrar su convencimiento de que son objeto de una campaña de «acoso y derribo, que compromete nuestro futuro personal y profesional».
Entre los puntos que denuncian se encuentra la imposibilidad de participar en los concursos de traslados. «Mientras el resto del personal del Seris puede participar en concursos y traslados, los funcionarios carecemos de este derecho». Este responsable, médico de profesión, también aludió a la falta de oportunidades de promoción profesional y aseguró que se les está negando la posibilidad de evolucionar en su puesto de trabajo. Según Laspeñas, en el nuevo convenio de Salud que se está empezando a negociar se habla de carrera profesional, pero se excluye a los funcionarios. «No entendemos cómo profesionales que trabajan juntos, que hacen el mismo trabajo y que se implican de la misma manera con la empresa tienen en unos casos posibilidad de promocionar y en otros no». El sindicato también denuncia que este personal, procedente de la Comunidad con la categoría de funcionarios, carece de una relación de puestos de trabajo, «mientras que el resto de funcionarios de la CAR sí lo tienen».
«Sin relación de puestos»
La delegada Carmina Rubio señaló que, en la actualidad y por una decisión que atribuyó al director general de Recursos Humanos, José Ignacio Nieto, los funcionarios del Servicio Riojano de Salud carecen de relación de puestos de trabajo donde se establezcan las distintas remuneraciones según la categoría. «El personal afectado estamos en el limbo, porque no figuramos en ningún lado. La idea que tienen es hacer una plantilla orgánica donde esté todo el mundo, sin justificar los puestos».
En resumen, Laspeñas señala que los funcionarios del Seris «no pueden moverse y carecen de la posibilidad de evolucionar y progresar profesionalmente». Asimismo, critican el desconocimiento de su relación de puestos de trabajo, lo que supone «un aislamiento físico y profesional, difícilmente soportable».