La reforma fiscal respetará el cobro de los planes de pensiones en un sólo pago
El Gobierno rectifica en este punto y deja para el trámite parlamentario el resto de cambios en el modelo impositivo
El Gobierno mantendrá el cobro de los fondos de pensiones en un solo pago en la reforma fiscal que aprobará hoy, con lo que da marcha atrás en su intención de favorecer el rescate como renta vitalicia. También planea elevar la cuantía máxima deducible por encima de los 8.000 euros que contempla el anteproyecto hasta una cifra que podría rondar los 9.200 euros, aunque solo a los mayores de 52 años. Pese a las críticas, seguirá adelante con la eliminación de la desgravación del 40% que favorece la percepción conjunta de todo el capital, con lo que busca igualar todas las formas de cobro.
Se respetarán, eso sí, los derechos adquiridos de los 7,5 millones de suscriptores de planes. Hacienda se ha comprometido a que todos los contratados antes del 20 de enero disfruten de las mismas ventajas que tenían antes. Incluso se mantendrá un período transitorio, que podría ser inferior a los cuatro años previstos, para adaptarse al nuevo esquema. En este sí se obligará al rescate como renta vitalicia en los fondos vinculados a la dependencia y en los nuevos planes individuales de ahorro sistemático.
Ésta es una de las modificaciones que el Consejo de Ministros impulsará respecto al proyecto de modificación de los impuestos de la renta y sociedades que presentó en enero, y que entrará en vigor en el mismo mes del año que viene. Fuentes del Ministerio de Economía apuntaron que la versión definitiva de la reforma tributaria incluirá escasos cambios frente al borrador inicial. El departamento ha preferido posponerlos para su trámite parlamentario, ya que todavía los tiene en estudio.
Novedades
El Ejecutivo estudia ampliar el alcance de la rebaja del impuesto de sociedades, ante la avalancha de críticas que ha recibido de las empresas. Su proyecto inicial contempla la reducción progresiva del tipo desde el 35% actual hasta alcanzar el 30% para las grandes compañías y al 25% para las pymes en el 2011. Ahora se plantea, entre otras opciones, reducir la tasa dos puntos en el 2007 para adelantar el calendario de aplicación. Además, analiza rescatar en alguna medida las ayudas a la reinversión de las plusvalías obtenidas por la venta de activos. Pero vinculándolas a actividades productivas para evitar que se destinen a sociedades de inversión, como sucede ahora.
El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, desveló esta semana que su departamento busca mecanismos para compensar a las compañías por la desaparición de las deducciones por investigación, desarrollo e innovación. Cobra fuerza la idea de bonificar la cotización a la Seguridad Social del personal encargado de estas labores. También desveló que se subirán las deducciones a partir del tercer hijo para evitar que las familias de rentas medio-altas con más de dos hijos paguen más en el IRPF. Muchas de estas enmiendas se pactarán con otras fuerzas políticas en el Congreso y el Senado. Los responsables de Hacienda ya han mantenido encuentros con dirigentes de CiU para acordar las modificaciones que mejorarán el tratamiento de las deducciones por hijos y los fondos de pensiones. Han abordado la inclusión de un mejor trato fiscal a la dependencia severa, pero no han llegado a un entendimiento para favorecer el acceso a la vivienda de los jóvenes.