«Es una manera de estar más tiempo con los hijos», opinan los padres
El debate que el colegio Siete Infantes de Lara organizó el martes para analizar cómo puede incidir el horario intensivo puso de manifiesto que el asunto es complejo y delicado por la diversidad de circunstancias que rodean a cada familia. Entre las intervenciones de los familias partidarias se oyeron opiniones de padres que ven en la nueva jornada «una manera de estar más tiempo con sus hijos» y «una oportunidad de aprovechar el tiempo para realizar otro tipo de actividades formativas». Una madre aportó el testimonio de su hija, procedente de la jornada continua de León, «de donde ha traído un nivel superior al que tiene aquí ahora».
Los que veían contraproducente la medida se refirieron por ejemplo al necesario papel de los centros en la labor de socialización de los niños, algo que creen que se perdería. También hubo quien cuestionó que el nuevo horario redunde en un mejor rendimiento académico del escolar («no he visto ningún estudio que lo ratifique») y, asimismo, se mostró la preocupación por la forma en que, sobre todo los más pequeños, aguantarán el tirón de un horario intensivo. «Se nos van a dormir», concluyó.
En representación del sindicato ANPE, José Manuel Reinares, partidario de cambiar el horario, fue crítico con la orden de la Consejería, «que demuestra el poco interés por facilitar la jornada continua». Pedro Salguero, responsable de la Fapa, lo considera contraproducente y se remitió a experiencias fallidas de otras regiones. «Es beneficioso para los profesores, para algunos padres y perjudicial para todos los alumnos», avisó.