La Comisión Europea abrió ayer el debate sobre la necesidad de una política energética común en la UE con la presentación de una treintena de posibles acciones, como la creación de un regulador europeo, una revisión de las reservas de gas y petróleo o un plan prioritario de interconexiones. En un momento en el que la UE vive una fuerte polémica por los proyectos de fusiones empresariales en el sector, Bruselas lanzó un fuerte mensaje a favor de la total apertura de los mercados a través de una política común. Esta política no existe ahora porque la competencia es casi exclusiva de los estados miembros y por la oposición de los Gobiernos a un mayor control en un área que todos consideran vital. El presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, afirmó en la presentación del 'Libro verde de la política energética de la UE' que los desafíos energéticos del siglo XXI «requieren una respuesta común de la UE».