El centrista Aníbal Cavaco Silva, de 66 años, ha jurado hoy como nuevo Presidente de la República de Portugal ante el Parlamento y su predecesor, Jorge Sampaio, y ha iniciado así sus cinco años de mandato.
La segunda autoridad de la nación, el presidente del Parlamento, Jaime Gama, ha dado testimonio de ese juramento en el hemiciclo de la Asamblea de la República, y ha recordado a Cavaco Silva las prioridades de la vida nacional portuguesa, tanto internas como externas.
Después de escuchar el himno nacional, los diputados portugueses y unos 900 invitados aplaudieron al nuevo presidente.
En las tribunas de invitados, unos 900, ocupaban lugares de privilegio los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el Gran Duque Enrique de Luxemburgo.
Igualmente, el ex presidente estadounidense George Bush, padre del actual inquilino de la Casa Blanca; Valery Giscard d'Estaing, ex presidente galo, y el que fuese titular de la Comisión Europea, Jacques Delors.
Entre los representantes de las naciones de habla portuguesa se encontraban los presidentes de Timor Oriental, Xanana Gusmao; Guinea Bissau, Nino Vieira; Cabo Verde, Pedro Pires; Mozambique, Armando Guebuza, y Santo Tomé y Príncipe, Fradique de Menezes, así como el primer ministro angoleño, Fernando Piedade dos Santos.
La delegación de Brasil la presidió el ministro de Estado, Control y Transparencia, Wladir Pires.
También ocuparon lugar en las tribunas los dos ex presidentes portugueses vivos, Mario Soares y Antonio Ramalho Eanes, y el Gobierno en pleno, encabezado por el primer ministro, José Sócrates.