Un tribunal de Manhattan, en Nueva York, ha retirado los cargos por posesión de drogas contra Boy George, a cambio de que el cantante británico se someta a un programa de rehabilitación para superar su adicción a los estupefacientes. El artista elude así una posible condena de hasta quince años de cárcel si hubiese sido declarado culpable.
El juez Anthony Ferrara, sin embargo, ha recordado al cantante que tiene abierto un historial por consumo de drogas, lo que provocaría su encarcelamiento en caso de ser detenido de nuevo por la misma causa.
Boy George fue acusado el pasado 7 de octubre tras encontrar la policía 13 bolsas de cocaína en el domicilio que el artista tiene en el exclusivo barrio neoyorquino de Chelsea.
Durante todo el proceso, el abogado del artista, Lou Freeman, ha negado que la droga perteneciera a su cliente y ha mantenido que el dueño de la cocaína debía ser alguien de paso por el apartamento, ya que Boy George "lleva una intensa vida social".
Besos y autógrafos
La policía acudió a la residencia del artista tras recibir una denuncia de robo realizada por el propio cantante, que resultó ser falsa, por lo que George O'Dowd, auténtico nombre del cantante, fue condenado a cinco días de servicios comunitarios y a 1.000 dólares de multa tras declararse culpable.
Después del veredicto, el ex líder de Culture Club abandonó los juzgados sin hacer declaraciones a la prensa, pero repartiendo besos y autógrafos entre algunos seguidores que se habían dado cita para apoyarle.
Según fuentes cercanas a Boy George, el artista tiene previsto viajar al Reino Unido para someterse al tratamiento de desintoxicación ordenada por el juez neoyorquino.
Tras alcanzar gran éxito en la década de los ochenta como líder del grupo Culture Club, Boy George emprendió una carrera en solitario, que no tuvo el mismo éxito.
Su más reciente aventura artística fue la composición del musical Taboo, considerado autobiográfico, que apenas duró tres meses en Brodway y desapareció de la cartelera en junio de 2004 por su escasa rentabilidad.
Boy George, que ya había sido detenido en 1986 en Londres por posesión de heroína, escribió en 1995 un libro, también de carácter autobiográfico, titulado "Tómalo como un hombre", en el que afirmaba haber superado sus problemas con las drogas.