La Rioja aporta varias piezas a la muestra medieval que se expone en el Palacio de Congresos de Pamplona
'La Edad de un Reyno. Sancho III el Mayor y sus herederos'. La exposición navarra del Palacio de Congresos de Pamplona comparte un pasado común en sus orígenes con Nájera, pero difiere sustancialmente del planteamiento. No es el espejo de la 'Civitas Dei' que pretendió transmitirse en la muestra 'Nájera Legado Medieval' del Monasterio de Santa María la Real de la ciudad del Najerilla. En Pamplona han optado por otro concepto con menos escenario y, por consiguiente, menos vistosidad. Pero, sin embargo, 250 piezas de una calidad excepcional y más de 30 recursos audiovisuales ofrecen un espectáculo difícil de contemplar en cualquier otra circunstancia.
El historiador Isidro G. Bango Torviso, director científico, ha tenido todos los medios económicos y técnicos a su alcance, pero, también, como reconocía el consejero de Cultura y Turismo de Navarra, Juan Ramón Corpas Mauleón, ha debido tener algunas limitaciones.
«Podría haber sido mucho más vistosa en la catedral de Pamplona», dijo Corpas Mauleón, «pero el valor de las piezas reunidas nos ha exigido unas condiciones de mantenimiento y conservación que allí no podíamos ofrecer». Vitrinas de seguridad y climatizadas, restauraciones varias, seguros multimillonarios e innumerables gestiones ante algunos de los más prestigiosos museos del mundo prolongaron los preparativos durante casi cinco años.
El recorrido
Sancho III y sus herederos constituyen el núcleo central de la muestra medieval. Tres siglos de historia de la dinastía Jimena, el linaje que europeizó los reinos de España, con tantas vinculaciones y nexos de unión con Nájera conforman el recorrido integrado por 250 piezas, muchas de ellas auténticas obras maestras.
La singularidad de las piezas (esculturas, telas, pintura y orfebrería) es tal que algunas es la primera vez que han salido de su marco expositivo.
Entre ellas, destaca una importante aportación de La Rioja o de piezas originarias de nuestra tierra expoliadas (como en el caso de los marfiles de San Millán) o conservadas en archivos y bibliotecas y academia de la Historia de Madrid (Códice Albeldense, Códice Misceláneo de San Millán, Biblia Sacra, Liber Comicus, etc.).
La exposición recopila testimonios arqueológicos, textos documentales y obras de arte. Una historia organizada en seis secciones que abarca un periodo de tres siglos, desde el siglo X al primer tercio del XIII. Los protagonistas adquieren especial relevancia a la hora de conformar el futuro de nuestro país.
Ideas y conceptos expositivos con pocos textos y una iluminación escasa y centrada en las obras pretenden acercar al espectador a la realidad de la época.
En Pamplona puede contemplarse el pasado de nuestra propia historia, los orígenes y las raíces de una dinastía que se consideró legítima heredera del reino visigodo.