El presidente insistió en que hay muchas cosas indefinidas que quedan por resolver» y alertó de las dificultades a las que se enfrenta La Rioja porque el PEIT (Plan Esatratégico de Infraestructuras) «ya está aprobado y su horizonte de trabajo es el 2020».
Con todo, Sanz no mostró desánimo y anunció que su intención será «seguir presionando» ante el Gobierno central, porque «los temas están ahí y se trata de conseguir mayor agilidad en los plazos de las obras que son para nosotros vitales».
El presidente precisó que «hablar de presión no se debe entender como confrontación política». «Nosotros buscamos la colaboración entre instituciones, con la máxima lealtad y siempre persiguiendo el interés general», concluyó Sanz.