Consagrada en la Constitución la igualdad como valor y derecho, la sociedad debe asumir este derecho porque todavía hay desigualdades entre mujeres y hombres en el acceso y participación en el mercado de trabajo, consecuencia de un proceso de inserción en el mismo muy desventajoso cuyo origen es la posición subordinada de las mujeres en la sociedad y en la familia, que condicionan sus opciones formativas, de ocupación y de vida, dificultando su acceso al empleo, permanencia y desarrollo profesional.
Por eso desde la USO se propone avanzar decididamente en igualdad de la mujer:
-En las condiciones de acceso al empleo.
-Igualar salarios y potenciar la promoción.
-Promover una distribución equitativa del trabajo doméstico.
-La extensión de las normas de protección a la maternidad y a la protección de la paternidad intransferible.
-Promover y garantizar el respeto y cumplimiento de los derechos laborales.
-Revisar la flexibilidad laboral.
-Garantizar el cumplimiento de la legislación vigente en materia laboral.