El líder de la oposición anunció que recorrerá los próximos días Cataluña para explicar lo mismo que dice en otros territorios, como hizo ayer en Ciudad Real, donde criticó los contenidos de la reforma, en especial, por la definición que recoge el preámbulo de la norma. «No se puede decir que Cataluña es una nación porque no lo ha sido nunca, no lo fue en el 31 ni en el 79», afirmó en referencia a los estatutos aprobados en ambas fechas.
Para el PP, los recortes que experimentó el proyecto de reforma estatutaria a su paso por la ponencia conjunta del Congreso y la cámara autonómica catalana no han mejorado su contenido. En su opinión, el texto que a partir de mañana empezará a ser debatido por la comisión constitucional es «igual de malo» que el aprobado en Cataluña. Explicó que contiene preceptos «claramente inconstitucionales», algunos que son «ininteligibles» y otros «impropios de un país moderno», que perjudicarán enormemente a los ciudadanos de Cataluña porque «les impone unos deberes y obligaciones» que no tienen el resto de los españoles.
Tanto Rajoy como el presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, centrarán sus críticas a la reforma, a partir de ahora, en el contenido «enormemente intervensionista» que aprecian en la norma. El líder del partido opositor dijo ayer en Castilla-La Mancha, donde gobierna el PSOE, que el problema «no son los nacionalistas», sino los socialistas, porque «han abdicado de lo que siempre defendieron». En algunos aspectos, se mostró de acuerdo con los partidos nacionalistas «porque creen que la palabra nación significa algo y tienen razón».
Promesas
Antes de viajar a Ciudad Real, Rajoy reiteró, en declaraciones a la Cope, que acudirá a las próximas elecciones generales con la promesa de impulsar una reforma de la Constitución que recupere el recurso previo de inconstitucionalidad, amplíe la mayoría necesaria para aprobar los estatutos de autonomía y defina las competencias exclusivas del Estado.
También reiteró su compromiso de abordar una nueva reforma fiscal para rebajar la Ley de Sociedades y la cuota del IRPF. Al mismo tiempo, acusó al PSOE de aplazar los cambios prometidos en el IRPF para hacer frente al desembolso que supondrá el nuevo sistema de financiación autonómica.
En su opinión, los compromisos asumidos por el PSOE con CiU sobre el modelo de financiación que recoge el 'Estatut' aumentarán el déficit y «lo pagarán todos los contribuyentes».
En la línea abierta por la Convención del PP, Rajoy combinó su discurso sobre el Estatuto catalán con la atención a otros asuntos y problemas que, en su opinión, preocupan a los ciudadanos. Acudió a la celebración anticipada del Día de la Mujer Trabajadora, que se celebrará hoy, y lo hizo con mujeres del mundo rural convocadas por la asociación que las agrupa en Ciudad Real. Allí, ante mil y pico de mujeres, pidió al Gobierno socialista «que mire al futuro» en lugar de «revisar el pasado».