Endesa sostiene que las condiciones para la opa de Gas Natural fortalecen a Iberdrola
El consejo de administración recomienda a los accionistas, por unanimidad, que no acudan a la oferta
El consejo de administración de Endesa recomendó ayer formalmente a sus accionistas que no acudan a la opa formulada por Gas Natural porque la contraprestación ofrecida no refleja el valor de la eléctrica y es «sustancialmente menor» a la que plantea el grupo energético alemán E.ON. Según el informe remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que se adoptó por unanimidad, el proyecto actual de Endesa generará, a corto y largo plazo, mayor valor para los accionistas que el diseñado por la compañía gasista.
El consejo de Endesa considera que las desinversiones fijadas por el Gobierno para autorizar la opa de Gas Natural «debilitan significativamente al grupo resultante» y «fortalecen» a Iberdrola, su principal competidor. El máximo órgano de gobierno de Endesa ya rechazó la opa de Gas Natural el pasado 6 de septiembre, un día después de presentarse oficialmente, pero debía pronunciarse otra vez porque entonces la oferta aún no había sido aprobada por la CNMV, lo que ocurrió el 27 de febrero.
El informe emitido ahora por el consejo incide en que la contraprestación ofrecida por la compañía gasista «es sustancialmente menor que el valor de Endesa» y en que la mayor parte, el 65,54%, se pagará con sus propias acciones. En este punto, el consejo de la eléctrica señala que la cotización actual de Gas Natural «sobrevalora las débiles perspectivas» de su negocio a medio y largo plazo.
Alemania puntualiza
De otro lado, el Gobierno alemán puede obligar a E.ON a vender su filial Ruhrgas a otra empresa si el grupo es adquirido por una compañía que, según las autoridades de Berlín, pueda perjudicar los intereses del país en materia energética, en especial en lo referente al suministro de gas. Así consta en la carta enviada por el Ministerio de Economía de Alemania al secretario general de Energía, Antonio Fernández Segura, que afirma que el Gobierno alemán «no puede impedir mediante veto la adquisición de E.ON ni posee los amplios derechos de control que normalmente se asocian con una 'acción de oro'». No obstante, reconoce que, en el caso de la eventual adquisición de E.ON por un tercero, el Ejecutivo germano puede «obligar» al grupo alemán a vender las acciones de su filial Ruhrgas «siempre que el adquiriente dé lugar a preocupación en torno a posibles perjuicios para los intereses de política energética» del país. Esta regla, en vigor hasta el 2012, fue introducida en el 2002 al autorizar la compra de Ruhrgas por E.ON.