Tato sufre una rotura fibrilar y causa baja durante un mes
No todo lo que aconteció en Las Gaunas el pasado domingo fue positivo para los intereses del Haro Deportivo. Tras la esencial victoria frente al Club Deportivo Logroñés, que le permite acechar las dos primeras plazas desde mucho más cerca, vino el revés amargo, la lesión de Tato, uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el proyecto deportivo de los de Haro.
El jugador tiene una rotura de fibras en su muslo derecho que le tendrá apartado de los terrenos de juego cerca de un mes. La lesión se produjo en el transcurso del último encuentro, cuando en el minuto 37 Tato avanzaba el balón controlado y al realizar un giro brusco, notó el quejido de su músculo, rápidamente lanzó el balón fuera de banda y pidió que le sustituyeran, ya que veía que le era imposible continuar en el campo.
La lesión supone un duro contratiempo para Alberto Iglesias, que ve como uno de sus futbolistas más utilizados, y que mejor rendimiento estaba ofreciendo en el transcurso de la temporada, se pierde el trascendental choque contra el Fundación Logroñés en El Mazo, y por lo menos otros dos duelos más.
Habrá que esperar a ver cómo resuelve el técnico vasco esta tesitura. Iglesias confía ciegamente en su corta plantilla, por eso da minutos de juego a todos los integrantes de la misma. Lo más lógico sería que a Tato le sustituyera el domingo Jaime, que se estrenó en Logroño con un golazo, o el asturiano Pelayo. Ésta es la tercera lesión importante que sufre el mediocampo jarrero, tras los infortunios de Andoni Valero y Daniel Suárez.