¿Que la intención es saludable y arriesgada? Pues sí. ¿Qué el trabajo dramatúrgico del también director del montaje, Luis Miguel Cintra, es un ejercicio intelectual honesto y posiblemente interesante? Pues también. Pero yo me aburrí como una ostra ante un cadáver. Sin duda, si el producto resultante y tal cual hubiera salido de un grupo universitario o amateur; si el director hubiese sido Fernando Gil Torner o Vicente Cuadrado, pongo por caso; y las compañías Teatro Pobre del CEI o La Garnacha, mis manos habrían salido del Bretón como las de Titín tras un partido. Pero viniendo el trabajo de donde viene, esto es, de La Abadía, y bendecido por su prior don José Luis Gómez, este asunto lorquiano me resulta inextricable. Como me resulta incomprensible la dirección de actores.
Ojo: estamos hablando de actores profesionales y de una muy prestigiosa compañía profesional, tan alabada y admirada siempre desde estas líneas. Porque la interpretación de todo el desaprovechado elenco no superó tan siquiera el aprobado general que se otorga sin miramiento a un ensayo a la italiana, de esos que se hacen corriendo y deprisa para ajustar un bolo sin mucho compromiso. Y así Lucía Quintana, que es un pedazo de actriz y me consta, termina siendo un muermito lleno de clichés, precisamente en su rol de 'Actriz' para más inri.
Y Alberto Jiménez, un actor con muchos posibles, declama su 'Autor' como un cura con mucha prisa por acabar el sermón y pirarse a un bautizo: importa un pito al feligrés lo que dice en sus inocentes farfulles. Y al personaje de Ernesto Arias, el 'Director' (extrapolado de El Público sin mucho desatino) le da por el mariposeo porque, al parecer, no puede haber un Lorca sin un mariposo. Y el resto, pues eso: figuración distinguida y sin matices naufragando en un texto largado a trompicones para dolor de los amantes de las buenas partituras. Y el inconcluso apunte lorquiano prometía en su 2º y 3º acto y según sus amigos una sinfonía descomunal.
Por salvar, salvamos la escenografía de Cristina Reis: sugiere a De Chirico, quizá, o al mundo onírico de los trazos y dibujos del genial granadino. Y nada más. Fuese García Lorca y no hubo nada. Aquí, ya digo, Fernando o Vicente le hubieran sacado al trasunto un guiso mucho más especiado. ¿Qué porqué ha bendecido don José Luis Gómez este pastiche? Oigan: misterios guarda la santa madre iglesia COMEDIA SIN TÍTULO
Autor: Federico García Lorca.
Dramaturgia y dirección: Luis Miguel Cintra.
Intérpretes: Lucía Quintana, Ernesto Arias, Alberto Jiménez, Chema Ruiz, Luis Moreno, Inma Nieto, Diego Toucedo, Jorge Muriel, Víctor Criado, David Boceta.
Escenografía y vestuario: Cristina Reis.
Iluminación: Daniel Word.
Producción: Teatro de La Abadía.
Fecha: 04-03- 06. Teatro: Bretón de los Herreros de Logroño.