Pedro Sanz visitó ayer en Pamplona la exposición 'La Edad de un Reyno'
Con Navarra nos une algo más que la buena vecindad. Hay un pasado histórico común, excelentes relaciones institucionales y dos presidentes con el mismo apellido que no tienen ninguna vinculación familiar. Al margen de la anécdota, las visitas, institucionales o particulares, como la que realizó el presidente riojano, Pedro Sanz, a Pamplona, siempre empiezan o terminan con el socorrido «como si estuviera en mi casa».
En otras ocasiones, muy recientemente, con motivo de la exposición de Nájera, el presidente navarro, Miguel Sanz, repitió lo mismo. También estaba en casa. Dicen ambos presidentes que se trata de romper fronteras y no poner obstáculos. El mensaje deja lugar a pocas dudas y trasciende al ámbito político.
Nájera y Pamplona, La Rioja y Navarra comparten la Historia y el presente y los esfuerzos por mantener valores tradicionales.
Pedro Sanz y el consejero de Cultura, Luis Alegre, se trasladaron a Baluarte, el centro cultural y de exposiciones que alberga una exposición medieval con un amplio repertorio de piezas de origen riojano, pero de muy diversa procedencia.
La más importante
Dicen los expertos que la exposición de Pamplona, 'La Edad de un Reyno', vinculada al pasado medieval y, en concreto a Sancho III El Mayor y sus herederos, es, sin duda, la más importante de la época que se ha organizado hasta la fecha.
La muestra propone un recorrido por los antecedentes y la biografía de aquel monarca que europeizó los reinos hispanos, cuyas raíces se hunden en la propia historia de La Rioja. El presidente riojano tenía motivos para «estar como en casa» porque tuvo como cicerone al consejero de Cultura navarro para explicar todo el contenido de la exposición. Y, además, porque viendo la abundancia de piezas que aportaba La Rioja, recibió varias muestras de agradecimiento.