Hollywood ha causado asombro: en esta ocasión, los premios de la Academia no han recaído en grandes superproducciones de cartón piedra sino en películas de relativamente bajo presupuesto que huyen de la épica y relatan con inteligencia y sentido de la estética problemas sociales. 'Crash' se ha hecho con el Oscar a la mejor película desbancando a la favorita 'Brokeback Mountain', que ha tenido que conformarse con el premio a la mejor dirección. Si el cine de un país es el reflejo de su cultura y de su ideología, lo ocurrido este año en Hollywood debe ser objeto de refrescante reflexión.