El número de personas que vive por debajo del umbral de extrema pobreza crecerá en 100 millones hasta el 2015, y no se reducirá en la mitad como esperaba la ONU, ha asegurado hoy en Brasil el secretario general de la FAO, el senegalés Jacques Diouf.
Según los cálculos de Naciones Unidas, cerca de 852 millones de personas en todo el mundo tiene dificultades para alimentarse adecuadamente, de los que el 95% vive en los países en desarrollo y un 75% en las áreas rurales. Diouf, que ha abierto hoy los primeros debates en la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Urbano, ha asegurado que, sin un gran esfuerzo mundial para reducir la pobreza en las regiones rurales, el número de pobres seguirá creciendo.
El director del organismo multilateral ha reiterado, como lo había hecho la víspera, en la ceremonia de apertura de la Conferencia, que la ONU difícilmente cumplirá la meta que se propuso de reducir en la mitad para 2015 el número de pobres en el mundo. "En 1996, cuando esa meta fue establecida, ya muchos cuestionaban por qué apenas reducir a la mitad y no totalmente el número de pobres", ha dicho Diouf. "Pero si mantenemos las políticas actuales, de no invertir en el sector (la agricultura familiar) que da ingresos al 75% de los pobres del mundo, la pobreza seguirá creciendo", ha añadido.
Reducción de las ayudas
De acuerdo con el senegalés, entre 1990 y 2000, la ayuda de los países ricos al desarrollo se redujo en un 50%. Diouf ha advertido que para revertir ese escenario pesimista hace falta voluntad política y un compromiso mundial. "El hambre es un problema de voluntad política. Es necesario que los gobiernos definan como prioritarios los programas dirigidos a los pobres y a quienes no tienen derecho a la tierra", ha dicho.
Ha añadido que la realización de una Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria muestra que el problema no es nacional sino internacional y que la solución exige esfuerzos mundiales de cooperación y de intercambio de experiencias positivas.
En ese sentido ha elogiado las iniciativas del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para combatir el hambre a nivel nacional y liderar una campaña contra la pobreza a nivel internacional. Según Diouf, el Gobierno de Lula lidera una iniciativa mundial, al lado de Chile, España y Francia para buscar fondos que sirvan para combatir la pobreza en todo el mundo.
"Hay que tener voluntad política en todo el mundo para darle prioridad a los pobres e invertir en capacitación y acceso a la tierra para las personas que viven en el campo. Sin esas inversiones nunca alcanzaremos el objetivo de reducir la pobreza", ha dicho.
La reunión en Porto Alegre, convocada por la FAO, cuenta con la participación de delegaciones de 80 países, 20 de las cuales encabezadas por ministros, y se produce 27 años después de la primera Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria.