Un hombre de 47 años ha sido detenido tras acudir a un hospital de Sevilla y confesar que había matado a su madre con una sobredosis de insulina, después de lo cual se inyectó a sí mismo otra dosis similar.
Un portavoz de la Policía de Sevilla ha indicado que el suceso ocurrió el pasado domingo en el Polígono San Pablo de la capital, donde presuntamente Francisco A.G.M. inyectó a su madre octogenaria una sobredosis de insulina.
Posteriormente, acudió a mediodía al hospital Virgen Macarena para ser atendido de la sobredosis que se había inyectado a sí mismo, momento en que confesó a los médicos lo sucedido con su madre.
El portavoz añadió que el presunto parricida sigue hospitalizado en ese centro, a disposición del Grupo de Homicidios de la Policía y bajo custodia policial.
El suceso ocurrió en un piso de la calle Taranta, donde residía el presunto parricida con su madre enferma.