La audiencia estadounidense volvió a darle la espalda a los Oscar que, en su 78 edición, perdió un 8% de los telespectadores que el pasado año siguieron la ceremonia, según la firma de medición Nielsen.
Se trata de una caída anunciada en un año donde los cinco filmes aspirantes al Oscar como mejor película eran independientes y minoritarios, cuya taquilla entre todos no superó los 200 millones de dólares en EEUU.
La audiencia ni tan siquiera se interesó por la sorpresa final de la ceremonia, cuando Crash obtuvo el Oscar a la mejor película en lugar de Brokeback Mountain que, con sus ocho candidaturas, parecía destinada a la gloria.
Según los datos aportados por Nielsen, 38,8 millones de personas siguieron la ceremonia en Estados Unidos. La cifra es la más baja desde el 2003, cuando la victoria de Chicago interesó aún menos y tan sólo fue seguida por 33 millones de espectadores.
Para cuando llegó la victoria de Crash, con un total de tres galardones incluido mejor montaje y mejor guión original, tan solo un 40% de los televisores en todo el país tenían la ceremonia en sus pantallas.
Falta de emoción
Entre las razones que la prensa subraya hoy para esta prevista caída está no sólo el carácter minoritario de estas cintas sino la falta de emoción en la competición, sin grandes estrellas o polémicas.
Además está la figura del maestro de ceremonias, el humorista del falso informativo The Daily Show, Jon Stewart, un desconocido para el gran público que no consiguió calentar a la audiencia más allá de sus adeptos.
También fue una velada donde finalmente no existió un gran ganador y donde cuatro películas consiguieron tres premios por cabeza.
Al igual que Crash, Brokeback Mountain obtuvo tres galardones al mejor director para el taiwanés Ang Lee, mejor guión adaptado y mejor banda sonora para el argentino Gustavo Santaolalla.
Tanto King Kong como Memorias de una geisha obtuvieron otros tres galardones cada una en categorías técnicas, y todos los premios de interpretación fueron a películas diferentes para cuatro noveles en estas lides.
El de mejor actriz fue para Reese Witherspoon, por En la cuerda floja; mejor actor para Philip Seymour Hoffman, por Capote; mejor actor secundario para George Clooney, por Syriana y mejor actriz secundaria para Rachel Weisz, por El jardinero fiel.