La segunda película como realizador del galán, George Clooney, Buenas noches y buena suerte, recoge de forma casi documental la valiente postura liberal y moral que mantuvo el periodista de la CBS, Edgard R. Murrow, contra la inclemente campaña de McCarthy. Murrow, nada sospechoso de comunista, y pieza fetén de un aguerrido programa estelar de la televisión, utilizó su privilegiada atalaya (aunque luego alterada), que entraba con facilidad en miles de hogares, para alumbrar el atropello que se estaba produciendo y mantenerse firme en su talante de frenar la amenaza de terror que imponía el poder del Estado y preservar la libertad de expresión como garantía de la defensa de las libertades civiles.
Su osado pulso, en plena 'Guerra Fría', y su enconado individualismo (arropado por un equipo solidario) ante el impune falacia que en los años 50 desató el Comité de Actividades Antiamericanas, ha quedado reflejado, con impresionante estilo directo y uso del blanco y negro, en un filme llamado a convertirse en una de las propuestas más progres e imprescindibles de la temporada, que George Clooney ha filmado con el vigor inquieto y combativo del mejor cine independiente.
Desde luego, agallas y redaños no le faltan al intérprete de Tres Reyes, después de la que le ha caído en su país por sus declaraciones sobre la Guerra de Iraq. Para soliviantar más si cabe los ánimos de sus detractores, se compromete hasta le médula en Buenas noches, y buena suerte en un encomiable alegato sobre la dignidad, entereza y fuerza moral que en forma de alegoría política se ve tanto como eficaz recreación de los amargos días que supusieron la fe ciega de un periodista en hacer valer su postura frente a la presión (purga de liberales), como una lectura y denuncia actual sobre la cínica administración Bush, recalcitrante en su cabalgada contra el terrorismo global.
La destreza, habilidad y generoso ejercicio que realiza George Clooney, que utiliza abundante material de archivo, que dota de 'credibilidad' y sobriedad al relato, tiene una afortunada correlación en el reparto, capitaneado por un sobrado David Strathairn, en el papel de su vida, encarnando al estirado, Edward R. Murrow, al que Clooney filma casi siempre en primeros planos, sin énfasis, sólo con el tesoro de sus gestos y reacciones; y la curiosa relación laboral del matrimonio formado por Robert Downey Jr. y Patricia Clarkson. Todo y todos ellos baluartes de un gran filme repleto de agudas reflexiones. BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE
USA 2005
Director: George Clooney
Guionista: George Clooney y Grant Heslov
Fotografía: Robert Elswir
Música: Jim Papoulis
Intérpretes: David Strathairn, Robert Downey Jr., George Clooney, Patricia Clarkson y Frank Langella.