'Tielas liojanas', vino bueno
Un grupo de 20 estudiantes japoneses aprenden castellano y conocen la región traídos por la UNED
Un grupo de veinte estudiantes japoneses ha venido unos días a La Rioja para conocer nuestra cultura y practicar el castellano. Durante dos semanas ha estado viajando por todo el país visitando ciudades tan distintas como Santiago de Compostela, San Sebastián, Barcelona, Segovia, Toledo, Córdoba, Madrid, Zaragoza... Por fin se ha detenido en Logroño donde permanecerán hasta el próximo viernes para conocer con más detalle la tierra riojana.
Por la mañana asisten a tres clases de español y conferencias educativas sobre el nacimiento del castellano, el Camino de Santiago o el Quijote. Por las tardes, tienen otras actividades de carácter sociocultural: degustación de platos gastronómicos, visita a bodegas y otros lugares emblemáticos de la región. Participan en un programa que lleva siete años en marcha organizado por profesores de la UNED, con la coordinación de Jesús Ramírez, y de la Universidad de Chukyo (Nagoya). Su máxima promotora es Pilar García Escudero, una riojana que lleva cerca de 30 años impartiendo clases de español en Japón: «Están encantados aquí porque tienen un programa muy completo, al tiempo que nosotros promocionamos esta tierra», comenta.
Los jóvenes proceden de distintos centros japoneses y especialidades universitarias desde Economía hasta Antropología pasando por Informática. Takuro Sinno, estudiante de Educación Física, está fascinado con esta experiencia. Es uno de los alumnos más aventajados para expresarse en nuestro idioma: «Hace tres años que estudio español y lo más difícil me parece la pronunciación». Aunque se defiende bastante mejor hablando en inglés, Takuro asegura que le resulta «más sencillo el español que el chino».
Quienes mejor han conocido a estos jóvenes son sus profesores, que confirman su fama de gente respetuosa, ordenada y aplicada: «Vienen a clase con todo el material necesario, prestan una atención exquisita y gran interés por aprender», asegura Ángel Nieto, su profesor en la UNED.
Ahora su visión de lo hispano es diferente de la que tenían y sus hábitos también han cambiado temporalmente: no comen a las 12 del mediodía como acostumbran en el país nipón, trasnochan más y han descubierto el sabor del vino. Recopilando esta información, quedó comprobado que han aprendido a decir «vino bueno» perfectamente.