Lagunilla: Un crecimiento sin límites
Dos promotores vascos anuncian la construcción de unas 400 viviendas
Los que en otras épocas se paseaban por los alrededores de Lagunilla de Jubera y no han vuelto ha repetirlo hace algún tiempo, igual ya no conocen este pueblo del Jubera. Si en el año 2003 tenía censados 290 habitantes (con Ventas Blancas y Zenzano), tan sólo un año después registraba 428. En cuanto a los presupuestos, estos han pasado en seis años de 114.223 euros a 750.000 para 2006. Pero éste, quizá, es poco cambio comparado con lo que va a ocurrir en los próximos meses y años.
Todo esto empezó a fraguarse paso a paso. «Se ha hecho un Plan de Ordenación Urbana y otro de Rehabilitación, y se han renovado las redes, lo que ha permitido poner las bases en el pueblo para que hoy sea un lugar atractivo», explica el alcalde del lugar, Pedro Fernández.
Ahora, concretamente hoy, a las ocho en el salón cultural de la localidad llega el momento de dar a conocer las ofertas recibidas. En el encuentro un equipo de técnicos urbanísticos y dos promotores del País Vasco van a anunciar la construcción de unas 400 viviendas. Tras esta exposición pública llegará el momento de que promotores y propietarios de los terrenos negocien la venta del suelo.
«Con esta creación de viviendas lo más importante es la posibilidad de solucionar definitivamente el problema del agua y la creación de dotaciones de ocio y culturales», apunta Fernández. Así, en su opinión «el agua sólo hace falta reconducirla si se embalsa la depresión que surge en los montes de Zenzano que supondrían entorno a 900.000 euros». En cuanto a los espacios destinados al ocio, «está la posibilidad de crear un campo de golf de prácticas, un picadero con circuitos ecuestres o un circuito de motos».
Sin embargo Pedro Fernández pone un condición a las nuevas viviendas: «Hay que cuidar el paisaje del pueblo y respetarlo, las construcciones no pueden romper el colorido, no queremos que se modifique los colores y formas de Lagunilla». Todo esto lo tendrán que cumplir tanto adosados, como palacinas, como dúplex, etc., porque variedad no va a faltar.