larioja.com
Sábado, 4 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES LA RIOJA
AUDIENCIA
OPINIÓN
EDITORIAL
Inflexión del PP
CON una escenificación vistosa y muy 'a la americana' y bajo el sugestivo lema «Hay futuro», el PP inició ayer su Convención anual encaminada a preparar la organización política para el arduo proceso electoral que dará comienzo el próximo año con las elecciones municipales y autonómicas y que concluirá con las elecciones generales del 2008, de cuyos resultados dependerá la consolidación del liderazgo de Mariano Rajoy al frente del partido de centro derecha. Según el presidente del PP, esta Convención debe sentar las bases de «un proyecto político para toda una generación».

La organización del evento, bien calculada, pretende claramente convertirlo en un nexo de unión entre el pasado exitoso protagonizado por José María Aznar y las grandes expectativas de futuro, que no pueden quedar mediatizadas por unos antecedentes que ya son remotos y, por muchas razones, irrepetibles. En el fondo Rajoy estaría buscando una sólida plataforma para efectuar sus propuestas individuales que den respuesta cumplida a los retos cambiantes de la propia evolución social. Y, de hecho, está previsto que en la Convención se hagan públicas algunas tesis innovadoras que no son propiamente proyección de las que exhibió el PP en el poder: las resoluciones que hoy serán debatidas proponen un ideario para el partido que «abarca el centro y la derecha surgidos de la Transición de 1977» y cuya característica esencial es el «humanismo cristiano de tradición occidental»; apuestan por un cambio de horarios para conciliar la vida laboral y familiar; incluyen la recuperación del liderazgo y de los valores en la UE; hacen suyo el dictamen del Consejo de Estado sobre la reforma constitucional -cuando hasta hace poco el PP se manifestaba inmovilista a este respecto- y concretan diversas medidas económicas liberales para conseguir «un crecimiento sostenible».

Rajoy y sus colaboradores en la dirección del PP son sin duda conscientes de que su imagen se ha radicalizado en los últimos tiempos por causa de una oposición contundente, y no siempre plenamente justificada, contra el Gobierno, que si ha desgastado a sus adversarios, también los ha descentrado a ellos. La sociedad demanda -y las encuestas lo acreditan- un regreso del proceso político a parajes de mayor moderación, y algunos indicios previos a la Convención parecen sugerir que ésta sería la intención de la cúpula popular, que debe tener presente en todo caso que su formación política consiguió la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados no después del tormentoso y crispado período 1993-1996 sino en el 2000, cuando el PP se hallaba en un territorio de gran moderación tras una fecunda legislatura en la que Aznar gobernó del brazo y con el apoyo de CiU.

El debate sobre el terrorismo será una de las claves de la Convención, y la propuesta parece -más por cómo ha sido enunciada que por su propio contenido- una invitación al consenso en términos de 'lealtad recíproca', que a la postre se convierte en la única exigencia razonable. Tampoco el Gobierno socialista, que ya debe estar de regreso de su inicial optimismo sobre la verdadera disposición de los terroristas, debería desperdiciar la oportunidad de recuperar la sintonía con la otra gran fuerza política; primero, porque asÍ se lo exige la opinión pública; y, también, porque ETA se está nutriendo de la gravísima fractura política existente entre ambos partidos.



Sudoku Horóscopo Canal Meteo
Vocento