Urquía se va «indignado» de otra sesión plenaria cargada de polémica
Durante la sesión de ayer, los concejales del equipo de Gobierno utilizaron la estrategia de no intervenir en los distintos turnos de debate, sino en el de portavoces, que deja sin posibilidad de réplica a los grupos de la oposición. Esto ofuscó bastante a los ediles del PSOE y del PR y el clima del Pleno volvió a tomar el mismo tono de las últimas sesiones, en la que el escándalo, la falta de educación y las malas formas están al orden del día.
Y la sesión de ayer, a la que asistieron vecinos de San Adrián, no fue la excepción. Los despropósitos comenzaron cuando el concejal del PR, Miguel Gómez Ijalba, al no ser aceptada al debate una proposición para construir la pasarela de Siete Infantes en otro lugar, utilizó un punto del orden del día en el que se hablaba de La Cava para referirse al asunto del viaducto. El presidente del Pleno, Ángel Rituerto, después de cuatro minutos le retiró la palabra y el cruce de opiniones volvió a saltar a escena. Entonces, Urquía pidió opinar sobre el tema, y Rituerto le negó la palabra.
Pero eso no fue todo. Después de la intervención de Sáinz Yangüela sobre participación, Urquía pidió nuevamente la palabra por alusiones. Al negarsela Rituerto, el edil socialista se marchó «indignado», según explicó después. Por ello, Urquía hará en los próximos días un escrito de protesta por la actitud de Rituerto.