El departamento que dirige Pedro Solbes planea unificar en el 15% la deducción al pago de la casa, con un límite de 9.000 euros. De esta manera, desaparecería el mejor tratamiento de los dos primeros años, con el actual 25% para los primeros 4.507 euros y el 20% para el resto hasta los 9.015 euros. El CES consideró que el Ministerio no debe alterar el sistema actual hasta que no aborde una reforma «en profundidad» de la fiscalidad de la vivienda.
Entre otros cambios, el documento insta al Gobierno a ampliar a los inquilinos las ayudas fiscales previstas para los propietarios de pisos en alquiler, una posibilidad que Economía contempló en un principio. «Sería costosísimo, porque hay muchos más arrendatarios que arrendadores», argumentó Hacienda cuando se decidió excluir la medida del anteproyecto. Y por eso apostaron por incentivar ese mercado con ayudas fiscales para aumentar la oferta y abaratar los precios.
Inflación
El dictamen cuestiona que la reforma se haya impulsado sin mediar el «necesario» debate social. También critica al Gobierno por no haber explicado el método empleado para calcular que los cambios restarán 3.612 millones de euros de recaudación. Esta cifra, añade el documento, ha de ser acogida con cautela, ya que se basa en datos del ejercicio 2003. El organismo lamenta que el Ejecutivo solo le haya dado diez días para analizar el proyecto, y se queja de que ningún representante del Ministerio de Economía haya comparecido para explicarlo.
Además, el CES considera que el nuevo tratamiento de los productos del ahorro -tributarán todos al 18%- precisa de una «reflexión más profunda» con los agentes sociales, y lamenta que no se elimine la doble imposición a los dividendos accionariales.
Los representantes de la patronal también se mostraron contrarios a las medidas propuestas por Economía. Sin embargo, se opusieron al dictamen del CES por juzgar que no recogía sus posiciones de forma suficiente.