El precio del dinero en la zona euro sube por segunda vez en tres meses
El Banco Central Europeo eleva los tipos de interés otro 0,25%, hasta el 2,50%, para contener la inflación Trichet insinúa que habrá nuevas subidas y los expertos auguran que a final de año estarán en el 3%
En una decisión esperada por los mercados financieros desde hace dos meses, el Banco Central Europeo (BCE) decidió elevar en la jornada de ayer sus tipos de interés en un cuarto de punto hasta el 2,5 por ciento, para frenar las presiones inflacionistas que acechan a la zona euro y tampoco dejó dudas que está preparado para repetir la medida en los meses venideros.
Durante una rueda de prensa realizada después de la reunión del consejo de gobierno de la institución, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, destacó que la inflación seguirá siendo elevada a lo largo del presente año y también en el 2007 y añadió que los análisis económicos revelan que los riesgos para la estabilidad precios a medo plazo permanecen elevados.
«Esta decisión refleja el aumento de los riesgos para la estabilidad de precios», dijo el banquero, al justificar la segunda subida en tres meses. «Los tipos de interés siguen estando a un nivel muy bajo tanto en términos reales como nominales y nuestra política monetaria sigue siendo acomodaticia», añadió el banquero francés, al sugerir que el Banco Central Europeo puede repetir la medida en un futuro cercano.
«La decisión refleja nuestro cálculo de que seguiremos vigilando muy de cerca todas las evoluciones que modificarán nuestras estimaciones de los riesgos para la estabilidad de precios», insistió el presidente del BCE, en otro ejemplo de que la subida anunciada ayer en Fráncfort no será la última del año.
El petróleo, culpable
Para justificar la medida, el Banco revisó ligeramente al alza sus proyecciones de inflación para el conjunto del año 2006 a causa de los efectos indirectos causados por el incremento de los precios del petróleo.
La nueva proyección calcula un aumento de la inflación entre el 1,9% y el 2,5%, frente al 1,4% y el 2,4% pronosticado en diciembre pasado
En la rueda de prensa, Trichet recordó que el Banco se encontraba en la misma situación que en diciembre, cuando aprobó, por primera vez en cinco años, una subida de un cuarto de punto
Este hecho hizo creer ayer en Fráncfort que el Banco se prepara para aplicar una fase de subida de los tipos cada tres meses y que la próxima subida podría producirse en junio.
Consultado sobre esta posibilidad, Trichet dejó ayer la puerta abierta.
«No hay ninguna regla que sugiera subir los tipos cada mes o cada tres meses. Subiremos los tipos si es necesario, cuando sea necesario y cuando juzguemos que es apropiado», fue la categórica respuesta ofrecida por el presidente del BCE.
La medida anunciada ayer por el presidente del BCE no sorprendió a nadie, ya que, algo raro en la política monetaria de la Institución, el banquero había adelantado en enero pasado la decisión adoptada ayer. En su primera rueda de prensa del año, el 6 de enero, Trichet insinuó que el Banco Central estaba preparado para subir los tipos, en cualquier momento.
«Todos saben que nosotros actuaremos si es necesario. Lo hemos demostrado recientemente y esto a sido entendido muy bien por los observadores y los mercados», dijo el banquero en aquella ocasión
Ayer las especulaciones se hicieron realidad y un experto en Fráncfort afirmó que Trichet había dejado las puertas abiertas a futuras alzas de los tipos que podrían subir hasta un 3% a finales del año.
Relevo en la institución
Por otro lado, el BCE decidió recomendar ante el Consejo Europeo el nombramiento del alemán Jürgen Stark (vicepresidente del Bundesbank) como miembro del comité ejecutivo de esta entidad, según informa Efe.
Stark sustituirá, previsiblemente, el 1 de junio próximo a su compatriota Otmar Issing en el comité ejecutivo, aunque Trichet no quiso adelantar si también asumirá las mismas funciones de economista jefe. Issing agotará el 31 de mayo su mandato de 8 años al frente del departamento de estudios económicos del BCE, un cargo de gran influencia para la política monetaria de la eurozona.