Cientos de personas participaron ayer en la presentación de los vinos de la última añada de las bodegas de Provir
La añada del 2005 se presentó ayer con la fiesta que Provir (la agrupación de bodegas familiares de Rioja) organizó en el palacio de congresos, Riojafórum. Tal y como sucedió el año anterior, la convocatoria despertó el interés de menos políticos de los habituales y muchos más jóvenes de los esperados.
Con un precio simbólico de seis euros (incluida la copa de Rioja para poder degustar las últimas creaciones de la reciente añada), cientos de personas (buena parte de ellas jóvenes, pese a que, 'según las estadísticas', apenas consumen vino) poblaron el 'hall' del palacio de congresos para conocer los resultados de la añada del 2005, que ya se encuentra en los mercados.
Una cosecha que, a falta de calificación oficial, será excelente como lo son los vinos de las bodegas de Provir, organización que agrupa a las bodegas familiares de Rioja, y que ayer, en la novena edición de puertas abiertas, mostraron el saber hacer de padres e hijos nacidos en la tierra y que hoy dirigen los negocios que en el futuro también regentarán sus nietos. Año tras año, y tras dejar espacios más reducidos como el Círculo Logroñes, las bodegas de Provir fueron profetas en su mercado original: Rioja.