La decisión de fijar el 12 de junio (lunes) como fiesta laboral por coincidir el día de San Bernabé en domingo ha originado una situación contradictoria al convertirse este día en festivo para los trabajadores mientras que para los alumnos logroñeses será jornada escolar. La aprobación del calendario escolar para los alumnos de Logroño meses antes del que regula el calendario laboral ha propiciado que se dé esta circunstancia, que en principio crea más de un dilema puesto que los profesores, en teoría tendrían que librar, pero en la práctica deberían dar clase.