Diversos dirigentes kurdos, árabes suníes y chiíes laicos han anunciado hoy su rechazo a que el primer ministro iraquí en funciones, Ibrahim Yafari, ocupe el cargo en un segundo mandato como propone su partido, vencedor en los comicios.
Osman Mahmud, miembro de la Alianza Kurda (AK), manifestó las "reservas" de su grupo al nombramiento de Yafari como primer ministro "ya que anteriormente, los dirigentes de la AK ya mostraron su descontento por el desempeño del gobierno de Yafari". Por su parte, Dafer Al Aani, portavoz del Frente del Acuerdo Nacional Iraquí (FANI), agrupación de los tres principales partidos árabes suníes, ha explicado que su grupo se opone a que Yafari "vuelva a asumir la jefatura del gobierno". "La designación de Yafari como primer ministro es prematura", añadía Al Aani.
El rechazo de parte de los responsables de la Alianza Kurda, de los partidos árabes suníes y de la agrupación chií laica del ex primer ministro Iyad Alaui pone en una difícil situación a la Alianza Unida Iraquí de Yafari, triunfadora de los comicios con 128 de los 275 escaños del parlamento. Según la legislación del país, el primer ministro debe ser ratificado por dos tercios del Parlamento, un número que se antoja muy complicado sin el apoyo de los tres grupos que hoy mostraron su rechazo a Yafari.
La insistencia en el rechazo a Yafari llega el mismo día en que el primer ministro en funciones ha regresado a Irak de un visita a Turquía que ha desatado agrias criticas del presidente de Irak, Yalal Talabani, líder del UPK. Ayer, Talabani dijo que el viaje de Yafari a Turquía infringió la Ley Básica del Estado, por la que se rige interinamente Irak, ya que no fue informado sobre esa visita, tal como lo estipula esa ley.
Los suníes rechazan que los chiíes custodien el santuario de Samarra
Los suníes de Irak han rechazado transferir a los chiíes la custodia del mausoleo del imán Ali al Hadi de Samarra, al norte de Bagdad, uno de los cuatro santuarios más importantes para el chiísmo, según ha declarado un alto clérigo suní. El jeque Ahmed al Samarrai, la máxima autoridad iraquí responsable de los inmuebles sagrados suníes, ha hecho esta declaración en una rueda de prensa en Bagdad casi una semana después del ataque que destruyó la cúpula dorada del mausoleo de Samarra. Ese ataque, perpetrado el 22 de febrero pasado, desató una oleada de acciones sectarias que costó la vida a más de 450 personas, y fue seguido por llamamientos de los líderes de la mayoritaria comunidad chií en favor de la transferencia a los chiíes de la custodia del santuario.
Al Samarrai ha recordado que los suníes, mayoría en Samarra, custodian desde hace cientos de años el mausoleo del imán Ali al Hadi, y advirtió de que los llamamientos para transferir la custodia del templo a los chiíes "fomentan el conflicto sectario". "Insto a los iraquíes a que eviten todo lo que pueda incitar al conflicto sectario. (Los suníes) estamos aquí para calmar la situación y no para aumentar la tensión", ha dicho el clérigo suní.
El imán Ali al Hadi es uno de los doce imanes más importantes para los chiíes y su mausoleo figura entre los cuatro más venerados por los seguidores de esta rama del Islam en Irak. Los otros tres son el mausoleo del imán Musa al Kazem, en Bagdad; el del imán Ali, yerno y primo del profeta Mahoma, en Nayaf; y el del imán Husein, nieto del profeta, en Kerbala, estas dos ciudades a unos 170 y 100 kilómetros al sur de la capital, respectivamente. Al Samarrai aseguró que al menos 45 clérigos suníes figuran entre los centenares de miembros de esa comunidad asesinados a sangre fría, supuestamente por chiíes, desde el 22 de febrero, y precisó que en el mismo período más de 86 mezquitas suníes fueron destruidas total o parcialmente.