La Comisión Europea desaconseja los bancos privados de células umbilicales
El Comité Ético afirma que «prometen más de lo que ofrecen» El informe se realizó en el año 2004, a instancias de Romano Prodi
El Grupo Europeo de Éticas de las Ciencias y Nuevas Tecnologías -el comité de expertos que asesora a la Comisión Europea- desaconsejó los bancos privados de células de cordón umbilical en un informe elaborado en 2004 a instancias del presidente comunitario Romano Prodi. El dictamen de este grupo de once expertos fue encomendado por Prodi en 2001 a raíz de la proliferación de empresas en la UE que publicitan la conservación de células de cordón umbilical como una especie de seguro de vida para el recién nacido en caso de enfermedad durante la niñez y la edad adulta.
En España se estima que cientos de parejas han utilizado los servicios de bancos privados en países donde están autorizados. Tras analizar todos los aspectos éticos y científicos, el informe redactado por dos miembros del comité europeo -el investigador español Pere Puigdomenech y el profesor Gunter Virt- concluyó «que la legitimidad de los bancos comerciales de cordón umbilical para futuros autotrasplantes debe ser cuestionada en la medida que venden un servicio sin un uso terapéutico real. Prometen más de los que pueden ofrecer. Además, la actividad de esos bancos suscita serias críticas éticas».
Libertad de elección
Algunos miembros de ese comité consideraron que la actividad de los bancos privados debe prohibirse, pero la mayoría concluyó que sólo debe desalentarse su autorización porque la prohibición supondría «una restricción de la libertad de empresa y de la libertad de elección de las parejas o individuos». No obstante, el informe puntualiza que esos bancos deberían operar bajo estrictas condiciones, incluyendo una licencia previa de las autoridades y una estrecha supervisión de sus procedimientos.
Actualmente sólo Italia tiene expresamente prohibido los bancos privados de cordón umbilical, mientras que en España todas las autorizaciones solicitadas hasta ahora han sido rechazadas. Por el contrario, hay bancos autorizados en Austria, Bélgica, Alemania, Holanda, Polonia y Reino Unido.