El riojano sabía desde las semifinales del sábado que su presencia en Moscú estaba prácticamente asegurada como relevista -ayer se confirmó, y también como participante individual-, por lo que saborea especialmente el título nacional (el tercero de su vida, después de los conseguidos en 200 metros, siempre bajo techo). No obstante, Santi Ezquerro -un hombre que se caracteriza por su humildad- admite que «si hubiera estado David Canal, prácticamente hubiera sido imposible ganar». El riojano afirma sin tapujos que «Canal, hoy por hoy, es imbatible en España. Lleva cerca de nueve años sin perder y yo creo que no le hubiera ganado», aunque no renuncia a hacerlo en el futuro («claro, claro, tiempo al tiempo»).
Santi Ezquerro se mueve en el atletismo sin hacer ruido. Llegó a este deporte después de un paso fugaz por las categorías inferiores del equipo de fútbol de su pueblo. El, entonces, futbolista infantil apuntaba maneras... de atleta: «Era rapidillo, pero con el balón era bastante torpe», recuerda, por eso aprovechando la amistad de su madre con Valvanera Guridi -su entrenadora de siempre- hizo una prueba en el atletismo: «Me vio y consideró que podía hacerlo bien en este deporte. Ella no entrenaba a nadie en La Rioja, pero venía de entrenar atletas en Zaragoza. Durante algún tiempo yo fui el único atleta al que entrenaba».
Únicamente dos meses después de haberse puesto por primera vez unas zapatillas de clavos (después de haber colgado las botas de tacos del fútbol), Santi Ezquerro acudió a un Campeonato de España cadete: «No hacía falta la mínima y fui con el equipo. Participé en los 100 metros porque todavía por aquel entonces había entrenado muy poco como intentar correr el 200». Como cabía esperar el resultado no fue bueno, «yo quedé de los últimos y los primeros me parecían que siempre serían inalcanzables para mí», admite, aunque el gusanillo del atletismo ya le había picado.
Pero no fue así. Pasó al 200 y después de varios años entrenando en silencio y sin ver grandes frutos irrumpe con fuerza en el panorama nacional con su victoria en el Campeonato de España absoluto de pista cubierta del año 2003. El oro le abre las puertas de la selección y con ella se proclama campeón de la primera Copa de Europa (el sábado volverá a intentarlo). Una lesión le impide luchar por revalidar el título un año después, pero lo consigue en el año 2005. Sin embargo, la desaparición del doble hectómetro del programa internacional le lleva a subir de distancia y disputar un 400 que en España tiene a David Canal como dominador absoluto.
Sin ninguna duda
Este año las marcas no llegaron a salir hasta el Campeonato de España, pero eso nunca hizo que la duda surgiera en Santi Ezquerro: «Nunca me planteé que podía haberme equivocado al subir al 400. El año pasado, antes de ser campeón de España tampoco tenía grandes marcas en el 200». Ese hecho es un síntoma de una perfecta planificación: «Mi entrenadora me dice que hay que correr, cuando hace realmente falta. Y hacía falta en el Nacional, yo sabía que podía hacer un buen tiempo, aunque no siempre te sale la marca que vales.»
Ahora, Ezquerro tiene por delante la Copa de Europa y el Mundial, y después tratará de prepararse para una temporada al aire libre que nunca se le ha dado bien: «El año pasado, en concreto, noté mucho que había tres carreras». El cualquier caso, seguirá con su preparación en las pistas de Calahorra donde entrena diariamente. «Hasta el año pasado, aunque residía en Pradejón, por las mañanas subía a Logroño a estudiar Magisterio en Educación Física y por las tardes iba a Calahorra a entrenar. Ahora estoy un poco más tranquilo porque estoy estudiando Ingeniería Informática por la UNED. Estudio en casa, porque trabajar y entrenar tanto es complicado, y yo sigo entrenando en Calahorra».