La pregunta es: ¿Para qué diablos hace falta escribirles novelas orientadas a sus gustos y al estado de su desarrollo? Para ganar dinero, para qué va a ser. Son un grupo de gran potencial consumidor y las editoriales no pueden dejar pasar ese filón. Este libro es un ejemplo de una opción perfectamente asumible, aunque el resultado deje bastante que desear. Tomemos un tema culturalmente aceptable: el arte; unos protagonistas adolescentes, que como tales no encuentran su lugar en el mundo pues son bastante raritos; una trama detectivesca en la que los códigos cifrados son la clave; se crea una página web en la que los lectores pueden seguir jugando durante y después de la novela; y ya está.
Ya está si se supone que los adolescentes son un poco simples. A un padre le parece bien que sus hijos se interesen por el arte, es una patina importante para el futuro. Pero que la geometría y las matemáticas, así como los mensajes cifrados sean la base todavía les parece mejor, porque todos queremos tener un hijo de ciencias que nos saque de la pobreza siendo ingeniero. Contentos los padres y contentos los hijos ¿Qué más podemos pedir? Que la novela esté bien escrita y se lea bien. Esta es la parte que no cumple. Está bastante mal escrita y no tiene mucha gracia. Como no tengo las cifras de venta, no sé si la apuesta ha merecido la pena pero creo que eso bichos raros que leen se merecen algo más. EL ENIGMA VERMEER
Autor: Balliett, Blue
Editor: Salamandra, Barcelona 2006